Su faceta de redactora creativa despertó su pasión por el humor. El Stand Up fue su aliado principal para que las mujeres ocupen un espacio y puedan expresar sus ideas libremente, teniendo como herramienta a la comedia.
La comediante Caro Romero, nos comparte su trayectoria, experiencias, desafíos y proyecciones buscando que el Stand Up sea un medio para conectar de forma genuina con el público.
¿Cómo fueron tus inicios en la comedia?
Me inicié curiosamente en el 2015 ganando un sorteo en Facebook para hacer un taller de Stand Up al que me anoté por curiosidad sin conocer el formato.
Conecté con la experiencia de inmediato porque me encontraba en una de mis mejores facetas como redactora creativa en el mundo publicitario, tras haber ganado un par de premios locales e internacionales que me desafiaban a explorar nuevas formas de escribir y nuevas maneras de contar verdades que no estaban siendo abordadas en el ámbito publicitario y que, sin embargo, el formato Stand Up lo permitía.
¿Cómo es hacer comedia siendo mujer en Paraguay?
El desafío que enfrentamos las mujeres en la comedia tiene que ver con varios factores sociales y culturales. Históricamente, la comedia ha sido dominada por hombres y ha reflejado sus perspectivas y experiencias. Nosotras hemos enfrentado barreras en el acceso a roles cómicos y hemos sido sub representadas en la industria del entretenimiento en general.
Existió y sigue existiendo, quizás en menor medida hoy, una presión social para que las mujeres se adhieran a ciertos estándares de comportamiento y apariencia, y eso limita nuestra expresión cómica. Durante mucho tiempo la mujer valorada socialmente era la sumisa, obediente, cauta con las palabras y servicial.
El rol de “payasa” era motivo de burla o rechazo. Lógicamente bajo estas expectativas y la ausencia de referentes mujeres exitosas en el área, era impensable siquiera soñar con ser comediante o algo parecido. De hecho, la mujer se inserta inicialmente en la escena humorística como objeto de burla y no como autora de la burla.
Personajes como la rubia sexy y tonta fueron ideas que encasillaron mucho al rol de la mujer en la comedia y que fueron creados con la visión de un hombre.
La industria del entretenimiento nunca le exigió a los hombres ser talentosos y sexys al mismo tiempo, con lo cual la vara para la mujer dejaba afuera a muchas y lo sigue haciendo, aunque hoy haya más conciencia.
Principales logros o buenos momentos que te dio la profesión?
Me dio un propósito de vida porque encontré un espacio en el que siento que puedo hacer un cambio positivo para que el humor local sea más diverso. Por eso cree Japukomedy, un Club de formación que brinda una formación más integral de la que yo tuve en su momento porque la verdad es que el Stand Up local se practica de manera muy empírica.
Y uno de los momentos que hasta ahora me parece el más emocionante fue abrir el show de Carlos Ballarta en el 2022, sobre todo porque fue directamente él quien contactó conmigo y me preguntó. En un país donde se consiguen muchas cosas por contacto, eso para mi tiene un valor incalculable.
También quiero destacar el show LAS MALAS DE LA PELÍCULA en el Teatro Municipal que fue una experiencia maravillosa poder compartir con un elenco todo de mujeres y encima mujeres talentosas a las que admiro mucho.
¿Qué proyectos tenés para este año?
Creo que los proyectos más innovadores los estoy llevando a cabo con Japukomedy Club porque iniciamos un taller de Stand Up para niños lo cual representó un desafío importante a la hora de crear las clases. Por otra parte desarrollamos un taller para la comunidad de la Chacarita y está previsto un taller en el Buen Pastor que arranca en mayo.
¿Qué le decís a las personas que quieren ingresar al mundo de la comedia?
Animarse. Tenemos esta falsa idea de que para hacer arte tenemos que tener ciertos talentos o cierta trayectoria, con esa idea muchas personas se pierden la posibilidad de conectar con su lado artístico. Hacer Stand Up no le resta valor a la profesión que estés haciendo. Una médica, un psicólogo y una maestra parvularia, también pueden ser comediantes.
Por Pianito González.

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