«Es imposible poner un ángel de la guarda a cada conductor, la participación de los conductores en estos actos de responsabilidad es fundamental. Si el conductor no entra en razón ni toma las medidas de seguridad, debe cuadruplicarse los controles y haber a cada kilómetro un control. Esto requiere la participación de la sociedad”, indicó Jacobs.
Mencionó que desde el 2017 están implementando tecnología para los controles, ya que esto sí se puede multiplicar. Argumentó que la tecnología redujo la accidentalidad en varios países del mundo, puesto que los conductores empezaron a mejorar su conducta en las rutas. “El control personalizado es imposible a medida que aumenta la población”, sostuvo.
El director del tránsito explicó que las cámaras van a estar instaladas en todas las rutas y también en municipios que se sumen. Estas tendrán el trabajo de monitorear y fiscalizar permanentemente todo el tráfico con el fin de obtener evidencias gráficas que se convierten en pruebas contundentes sobre las infracciones de los conductores para las posteriores multas.

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