Según los testimonios, algunos de los asaltantes actuaron en grupos numerosos, «patota», aprovechando la salida del multitudinario evento. Las víctimas denunciaron que los ladrones, que según testigos, serían integrantes de la barra de Cerro Porteño, los atacaron de sorpresa y los golpearon.
La Policía recibió al menos cinco denuncias por este modus operandi en la Comisaría 4ª de Barrio Obrero, y reportó que otra comisaría cercana también tiene informes similares. Sin embargo, solo lograron detener a un sospechoso in fraganti.
El concierto de Karol G, que congregó a unas 60.000 personas, se vio empañado por estos hechos de violencia, que aprovecharon la salida masiva del público para cometer los robos. Además, un apagón previo al show también habría facilitado los asaltos, ya que muchos asistentes quedaron sin señal para realizar compras electrónicas.


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