Cerca de 2 millones de personas se congregaron alrededor del gigantesco escenario, donde la artista lució un elegante atuendo negro, inaugurando una noche llena de música con “Nothing Really Matters”, resonando hasta en las calles de Copacabana, donde había una gran multitud reunida.
A pesar de iniciar el recital con una hora de retraso, la audiencia de Copacabana estaba tan eufórica que, cuando la Drag Queen Monét X Change apareció pavoneándose con una réplica del traje que usó Madonna en la emblemática canción Vogue, el público estalló en saltos, gritos y lágrimas.
Tras un espléndido inicio, Madonna se tomó un momento para saludar a su audiencia en Brasil y pidió disculpas por no hablar portugués, pero sostuvo con emoción que este espectáculo resultaba “un sueño hecho realidad”.
Pabllo Vittar, la cantautora Drag Queen, también participó de la presentación, vistiendo una camiseta de Brasil, mostrándose feliz y en confianza al lado de Madonna. Incluso la cargó, permitiendo que la artista la rodeara con sus piernas.
“Quiero decir cuánta gratitud tengo por el amor que me han dado tantos años. Quiero llorar. Ustedes siempre han estado para mí, esa bandera amarilla y verde”, dijo Madonna sobre sus décadas de trayectoria.
“Quería venir aquí hace mucho tiempo. Gracias por estar aquí. Esto no se suponía que pasaría. ¡40 años!”, agregó para continuar con “Die Another Day”, “Don’t Tell Me”, “Express Yourself”, “La isla bonita” y una versión en carnaval de “Music”, que emocionó a los asistentes.
Para cerrar, y gracias a un espectáculo de sombras, la realeza del pop se unió en escena cuando la silueta característica de Michael Jackson se mostró detrás de una pantalla blanca. Al sonido de inconfundible de “Billie Jean”, mezclado con un instrumental de “Like a Virgin”, ambos artistas bailaron juntos replicando los movimientos legendarios de la canción.
Aunque algunos fanáticos expresaron su desacuerdo por el bajo volumen del sonido, los errores técnicos resultaron menores frente a la gran recepción positiva que se hizo notar a través de redes sociales, donde el show se viralizó gracias a los momentos en los que Madonna expresó su abierto apoyo a la comunidad LGBT+, los derechos de las mujeres, la libertad sexual, y crítico abiertamente al racismo y la estigmatización social.
Deja una respuesta