“El ejercicio de la prostitución entendida como recibir dinero por favores sexuales o actividad sexual no es delito. Sí es delito el explotar a una persona que ejerce la prostitución, obligar a una persona a ejercer la prostitución. Y también entrar en lo que se llama la trata de persona”, explicó Casañas Levi.
El abogado enfatizó que la libertad individual en decisiones sexuales no constituye un delito, pero sí lo es obligar a alguien a ejercer la prostitución o explotar a quienes lo hacen.
“Todo lo que es obligarle a alguien, en este caso, en el ámbito sexual a una persona, siempre va a ser un delito, pero la persona haga o decida hacer con su sexualidad no es considerado delito. “Sin embargo, no puede haber un contrato de prostitución. Es decir, una persona que ejerce la prostitución no puede reclamar incumplimiento de otra parte que le contrató, legalmente no puede, porque el código civil dice que los contratos que atentan contra la moral y las buenas costumbres son nulos”, argumentó.
Por otro lado, Mónica Aquino, presidenta de la primera Organización de Mujeres Trabajadoras Sexuales del Paraguay, subrayó la importancia de reconocer el trabajo sexual como un derecho laboral. «El trabajo sexual no es un delito en la región, ni en Paraguay», agregó.
«La primera y única organización, estamos a punto de cumplir 20 años de liderar nuestra organización y trabajar por los Derechos Humanos de nuestras compañeras. Tenemos un alcance de casi 4.000 trabajadoras sexuales en todo el país. Trabajamos en el empoderamiento de las mujeres trabajadoras sexuales, que dejen de vernos como números epidemiológicos, sino como sujetos de derecho», expresó Mónica.
Aquino destacó que las trabajadoras sexuales son sostenedoras de hogares y luchan contra la violencia y el proxenetismo.
«Nosotros somos cabezas de hogar, somos mamás, somos abuelas, somos tías, somos sostenedoras de nuestros hogares». Además, agregó sobre la cantidad de trabajadoras sexuales en el país. “El estimado estaría entre los 8.000 y 9.000 trabajadoras sexuales».

Recientemente, se publicó un estudio sobre la situación de la prostitución en España, con cifras que indican la presencia de un gran número de personas en esta actividad. Según la asociación In Género, existen alrededor de 800 prostíbulos, 2.500 pisos y 50 lugares de calle donde se ejerce la prostitución, con un estimado de 25 a 30 mil personas en esta situación. La mayoría de las personas atendidas por la asociación en 2023 eran extranjeras, destacando la presencia significativa de mujeres paraguayas en este contexto.

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