Apuntando a las ganancias que generará el país, refirió que un 12% se destinará a obras de infraestructura, con el objetivo de que Paraguay pueda utilizar el 100% de su energía en el 2027.
“La ANDE tiene un plan maestro bien definido y determinado con un horizonte de 10 años”, destacó el ingeniero.
Por otro lado, enfatizó en la importancia de generar otras fuentes de energía, indicando que la potencia de Itaipú y Yacyretá ya no podrían cubrir todas las necesidades energéticas del país, a partir del año 2030.
“Esa parte quedaría en el sector privado, para que la Ande pueda licitar energía y el sector privado pueda generar”, puntualizó.
Finalmente, expresó que si bien existen varios puntos beneficiosos para el Paraguay, resaltó la posibilidad de ingresar libremente al mercado energético del Brasil, evitando intermediarios.
“Es algo histórico, siempre soñábamos con que deberíamos tener la posibilidad de disponibilizar la energía y ofrecer al mercado eléctrico brasileño”, concluyó Sosa.
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