Richard Gadd, de 34 años, encarna a Donny Dunn, un comediante amateur que trabaja en un pub y un día conoce a una mujer solitaria, Martha, quien dice ser abogada. Lo que sigue es una secuencia de situaciones de acoso y abuso que el guionista manifiesta haber vivido durante años.
Miles de mensajes y un acoso sin tregua
Gadd cuenta que en 2015, una mujer 20 años mayor que él y de quien el escritor preserva la identidad, empezó a acosarlo de manera constante. En la serie, Donny recibe durante un periodo de cuatro años más de 40.000 mails de su acosadora, quien además irrumpe habitualmente en sus shows de comedia.
Martha también lo espera todos los días en la puerta de su casa y acosa a su exnovia. Un año más tarde, cuando él se muda, tampoco les da tregua a sus padres.

Si bien Gadd dijo que la cronología y algunos hechos fueron «modificados ligeramente para crear clímax dramáticos», él también asegura que las situaciones de acoso y abuso sí ocurrieron. “Es muy cierto emocionalmente: fui severamente acosado y abusado. Pero queríamos que existiera en la esfera del arte, además de proteger a las personas en las que se basa la historia”, dijo a The Guardian.
“Al principio, todos en el pub pensaron que era gracioso que tuviera una admiradora”, dijo el comediante en una entrevista con The Times. “Luego ella comenzó a invadir mi vida, siguiéndome, apareciendo en mis conciertos, esperando afuera de mi casa, enviándome miles de mensajes de voz y correos electrónicos”, relató.
Al igual que Donny en la serie, Gadd no obtuvo respuesta de las autoridades policiales. Pero en otra entrevista, esta vez con The Independent, el actor dijo que no quería criticar a la policía, ya que «hay un reconocimiento nacional» de que la institución «necesita mejoras».
El comediante es crítico con su propio accionar durante esos años de acoso, y la trama de la serie aborda también ese punto: “La gente tiene miedo de admitir que ha cometido errores, y creo que muchos de los errores de los humanos se cometen al complacer a otras personas. Te quedas en una mentira porque es más fácil sortear la tensión de una situación. Nunca quise molestar a alguien que fuera vulnerable”, aseguró a The Guardian.

Una obra basada en un abuso sexual
El propio Gadd ya había llevado su historia a escena en 2019, a través de un unipersonal también llamado “Bebé reno”, y además en otra obra teatral –“Monkey See Monkey Do”, de 2016– por la que ganó un premio en Edimburgo.
Esta representación, asegura Gadd, se basa en una experiencia de abuso sexual que él atravesó. En el cuarto episodio de la serie, esto se ve en la relación que tiene Donny Dunn con un escritor de televisión varios años mayor, con quien entabla un vínculo y quien luego lo agrede sexualmente.
“No quiero hablar por todas las personas que han sido abusadas sexualmente, pero una de las ramificaciones más comunes es la autoinculpación (..) ¿Por qué fui allí? ¿Por qué hice esto? ¿Por qué yo… bla, bla, bla? He vivido en una prisión de autodesprecio y autocastigo. Pero escribirlo de forma cronológica y procesarlo… supongo que aprendí a ser un poco más empático conmigo mismo”, concluyó Gadd su diálogo con The Independent.
La serie también explora la identidad, el trauma y la resilencia
Nava Mau, interpretando a la novia transgénero de Donny, destacó cómo el papel le permitió procesar emociones latentes y encontrar fuerza en su propia historia de vida. Este enfoque emocionalmente honesto ha resonado con los espectadores, llevando a Gadd a reflexionar sobre la “increíble respuesta” que ha recibido el programa. Describe a Bebé reno como una ventana a las “oscuras dificultades y las idiosincrasias de la vida”, sugiriendo que su éxito podría atribuirse a la exploración franca de la condición humana, marcada por una mezcla de bien y mal.
Sin embargo, lo más polémico e intrigante ha sido la respuesta de la acosadora de la vida real de Gadd, quien ha visto la serie y ha amenazado con emprender acciones legales. Gadd expresó un conflicto de “empatía tóxica” hacia ella, describiéndola no como un villano, sino como alguien “perdido por el sistema”. Esta perspectiva compasiva hacia quién le causó tanto dolor resalta la complejidad moral y emocional en el corazón de Bebé reno.
En resumen, Bebé reno se presenta como una obra provocativa que desafía las percepciones convencionales del acoso, la victimización y la empatía. Con una narrativa intensa y performances emotivos, ofrece una exploración multifacética de temas oscuros y complejos, ganándose el reconocimiento crítico y una resonancia profunda entre el público. Su éxito no solo destaca la habilidad de Gadd como creador y actor, sino también el apetito del público por historias que abordan las realidades difíciles con honestidad y profundidad.
Fuente: CNN en Español e Infobae

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