Las turbulencias sacudieron el vuelo de Singapore Airlines, provocando la muerte de un británico de 73 años que sufrió un ataque cardíaco en pleno vuelo. La aerolínea confirmó que 30 personas resultaron heridas, con 7 de ellas en estado crítico, mientras el resto presenta heridas menores.
En un comunicado, la compañía informó que la mayoría de los pasajeros afectados eran de nacionalidad australiana, británica y singapurense. A pesar de la tragedia, no se especificó la nacionalidad de los heridos ni de los miembros de la tripulación.
El avión, que partió de Heathrow con destino a Singapur, experimentó una súbita pérdida de altitud de 6,000 a 31,000 pies en 4 minutos debido a las turbulencias. Tras el incidente, el piloto solicitó un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Suvarnabhumi en Bangkok, donde aterrizó sin más contratiempos.
Imágenes compartidas en redes sociales muestran el interior del avión con daños visibles, como el techo parcialmente caído y pertenencias dispersas por los pasillos. El director de Aeropuertos de Tailandia confirmó la trágica pérdida y el estado de los heridos, destacando la gravedad de la situación para algunos de los pasajeros.

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