Según Diarte, a través de las cámaras de circuito cerrado constataron que el joven llegó a marcar su salida, pero no se retiró del local, sino que se escondió por varias horas.
“Sale de una de las oficinas y empieza apagar las cámaras. Luego ya se incendian las oficinas, pero la última cámara se olvidó de desconectar”, relató el uniformado.
Con respecto a la versión del detenido, el mismo habría reconocido que fue contratado para realizar el acto.
Deja una respuesta