Peña indicó que un canal a cielo abierto con aguas crudas es el camino para el desarrollo, ya que permitirá traer agua para consumo humano y para la producción agrícola y ganadera.
Se calcula que cerca de 300.000 hectáreas se podrán disponer para el desarrollo agrícola con el agua que puede venir desde el río Paraguay hasta el centro del Chaco paraguayo.
El mandatario expresó su intención de que el proyecto se concrete mediante una alianza público-privada, pero recalcó que «el agua va a venir al Chaco con o sin el apoyo de las cooperativas» y que trabajará de manera incansable para concretar dicho objetivo.
Peña también destacó el potencial económico del Chaco y valoró a quienes siguen apostando por el trabajo para apuntalar el crecimiento de la región Occidental. Asimismo, afirmó que el Chaco paraguayo será el principal generador del Producto Interno Bruto del Paraguay (PIB) en los próximos años.
El jefe de Estado también habló sobre la energía eléctrica, a la que calificó como un capítulo fundamental en el desarrollo, e instó a promover nuevas fuentes de generación para abastecer al suelo chaqueño. Además, hizo un llamado a los cooperativistas para entablar una relación sincera y abierta en pos del desarrollo del Chaco.

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