El liberal mencionó que la perdida de investidura de Javier Vera no podría ser posible, puesto que desde su modo de ver, se necesitan 30 votos y no hay esos 30 votos. “Yo creo que se podría hablar con los distintos sectores y acordar una suspensión”, añadió.
Desde su perspectiva, el comportamiento de Chaqueñito hacia la funcionaria “es grave, desde todo punto de vista” y que representa soberbia, arrogancia y misoginia, que no son propias de un legislador. Además, dijo que no se trata del primer “exabrupto” del mismo, según Nakayama.
“Preocupa bastante porque demuestra una falta de manejo de ciertas situaciones y para eso no hace falta tener más o menos luces o títulos; sino simplemente tener sentido de humanidad y humildad. Uno no es más ni menos que nadie, ni en el Congreso, ni en una empresa, una industria, ni en un club social, mucho menos. Ese maltrato que se ha dado sobre una subordinada que tiene una situación de vulnerabilidad social por ser originaria de un pueblo indígena, se torna mucho más preocupante”, expresó el legislador.

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