A fin de aclarar lo sucedido, González aclaró que el comandante contaba con una propiedad en Santaní, donde, de manera totalmente irregular e ilícita, mantenía a los suboficiales a su cargo, realizando trabajos en el lugar.
Ante esta situación, se decidió su inmediata separación del cargo, mientras la investigación por parte de la Fiscalía se lleva a cabo.
“Nosotros no vamos a intervenir, es un delito cometido por militares, pero no en ejercicio de sus funciones, queda a cargo de la justicia ordinaria”, sentenció.
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