“Primeramente, convengamos que el presidente, en uso de sus atribuciones, me designan como superintendente interino, mientras dure el proceso de selección de la terna para el cargo”, argumentó el médico, sosteniendo que el mandato no puede quedar acéfalo.
“El tema es que el doctor Mendoza, que es el único de los últimos 9 superintendentes que ganó por concurso, tenía el mandato fenecido, mientras se sustancie el concurso, se me destina al cargo”, agregó.
Finalmente, cuestionó duramente la decisión del Círculo Paraguayo de Médicos, desafiando a sus detractores. “Si son tan guapitos, que participen del concurso y ganen”, sentenció.

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