“El joven estaba en la vía pública a bordo de su vehículo, fue abordado por los policías y al no encontrar antecedentes, le dijeron que iba a inventarle cualquier causa”, contó Delfino.
Posteriormente, los agentes escoltaron al joven hasta un cajero automático y ante el temor de las amenazas, retiró la suma de G. 3.000.000 para los uniformados.
“Posteriormente, volvieron a la Comisaría y elaboraron un acta donde dicen que procedieron a una verificación, pero que la persona se retiró sin haber dado ninguna compensación económica”, puntualizó el fiscal.
Tras lo sucedido, la víctima volvió a su hogar, los padres se enteraron de lo ocurrido y procedieron a realizar la denuncia contra los agentes que estarían implicados.
“Se exponen fácilmente a una pena de 7 años y medio”, concluyó Delfino.

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