“Los políticos latinoamericanos no son la demostración más elocuente de la búsqueda del bien común, sino de llenar sus cuentas corrientes, ampliar sus estancias y colocar a sus parientes”, apuntó Amarilla.
Ante este panorama, destacó el rol del periodismo, señalando que permite conocer los hechos de corrupción y que la ciudadanía reaccione.
“Cuando la prensa denuncia un hecho cumple con su obligación y su deber, eso queda en el arbitrio de cada periodista y medio de prensa, pero la prensa cómplice cada vez va a tener menos valor en el consenso de las naciones y de las personas que integran la sociedad”, expresó el letrado.
Finalmente, enfatizó que la verdad siempre necesita imponerse, ya que el poder necesita de la oscuridad para la corrupción.
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