Los camaleones cambian de color por varios motivos, siendo el más común la necesidad de defensa ante sus depredadores. Esta es la idea más frecuente que tenemos de ellos, además, se trata de una especie muy fácil de cazar debido a que caminan lentamente, no muerden, su piel no es venenosa y tampoco tienen la capacidad de ejercer suficiente fuerza ante el ataque de otros animales.
Los mismos cambian de color gracias a una batería de pigmentos que contienen en unas células especiales denominadas cromatóforos, que están situadas en la parte externa de la piel y distribuidas en tres capas. Estas células distribuyen los pigmentos en su interior de tal manera que se alteran según el estado de ánimo del animal.
El tono cambiante de piel de estos animales se produce mediante una reacción fisiológica que tiene como fin la comunicación, sus colores y reacciones varían en función de su estado de ánimo, ya que los mismos utilizan un idioma “cromático” para manifestarse y responder a los estímulos de su entorno.
Según los científicos, y al contrario de lo que se asume frecuentemente, estos enigmáticos saurópsidos no pueden cambiar el color de su piel para mimetizarse con cualquier entorno.
«La gente cree que si colocas a un camaleón sobre una tabla de ajedrez , va a ocultarse adoptando el mismo patrón o los mismos colores, pero no es cierto», afirmó Michel Milinkovitch, genetista evolutivo de la Universidad de Ginebra y experto en la coloración de piel de los animales.
Así, utilizan su habilidad para “exhibirse”, además de cuando se sienten amenazados, cuando cortejan a una hembra o se enfrentan a un rival, en esas ocasiones, su piel luce dibujos únicos y de gran colorido. También, los camaleones cambian de color para todo lo contrario, para ocultarse y pasar desapercibidos, en este caso los pigmentos se sitúan en el centro de las células y como resultado reflejan los colores del ambiente que los rodea.
Por lo tanto, aunque quizás no correspondan con su representación habitual en los medios de entretenimiento, el uso y mecanismo de sus colores son mucho más impresionantes de lo que podemos imaginar.
Fuente: National Geographic

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