“Computadoras, pantallas led, impresoras, equipos de audio, consolas. Es como el VAR en el fútbol, todas las competencias se van filmando y esto puede ser revisado por los jueces”, explicó Veiluva.
Consultada por el perjuicio económico, refirió que cada notebook costaba alrededor de G. 8 millones, siendo robadas 9 en total. Al hacer el cálculo con los demás insumos, el monto superaría los G. 200 millones.
“Estamos obligados de estar a la vanguardia para que nuestros atletas puedan ser juzgados de la mejor manera”, enfatizó la presidente de la Confederación.

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