Manifestó que la situación salió de control debido a la falta de presencia del Estado en la ciudad. «Hace 3 años le mataron a mi hija. Esto es la consecuencia de lo que siempre denunciamos en Amambay. Llegamos en estos extremos por la ausencia del Estado», expresó.
El temor es tal, que aseguró que teme por sus declaraciones, y prefiere llamar al silencio antes de arriesgar su sida por declaraciones inoportunas. «Ya no tengo permiso para hablar porque queremos seguir viviendo», lamentó.
«Hablo con ustedes, pero ya no tengo permiso de mi familia porque está jodido el tema por acá. Queremos seguir viviendo y las cosas en Amambay no se toman en serio», declaró.
«Nunca el Comandante de la Policía vino a Amambay. El ministro del Interior y Peña vinieron hace dos meses a burlarse de mi familia. Ellos no me dieron la oportunidad de darle la bienvenida a Peña en mi ciudad porque sabían que le iba a reclamar la inseguridad en PJC. Al comisario Fleitas le dije en su cara. Por eso no vienen, porque saben que les voy a reclamar», sentenció.
«Hoy le tocó a un diputado y hasta ahora no está aclarado lo que ocurrió. El gobierno debe hacer una mea culpa y conversar con nosotros. No quieren hablar conmigo porque soy de otro color y les diré las cosas de frente. Eso le pasó a mi hermano y le costó la vida», puntualizó.
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