Según Medina, el infante falleció a causa del contacto con una conexión irregular que pertenecía a la familia del mismo. “En condiciones normales no es posible que la ANDE deba asumir hechos derivados de irresponsabilidades de terceras persona. Cuando se trata de sucesos derivados de una conexión irregular, el escenario cambia”, manifestó el asesor.
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