Manifestó que el Ministerio del Interior se encuentra en la etapa de investigación del esquema de filtraciones dentro de la institución desde hace 2 años, y que los implicados siguen siendo funcionarios, incluyendo a Mauro Ruiz Díaz, principal sospechoso.
Alegó que los funcionarios que manejan unidades sensibles ya no están ocupando sus cargos, ya que fueron trasladados a otras funciones, pero no han desvinculado de la institución. “En lugares estratégicos yo consideré cambiar a todas las personas y los resultados que arrojamos son opuestos a lo que ocurrían. Yo no puedo echarlos, tengo que arar con los bueyes que tengo», sentenció.
Comentó que la desconfianza hacia la institución surgió desde un procedimiento junto con la Policía Federal en Pedro Juan Caballero. “Cuando era fiscal desconfiábamos de la estructura por filtraciones. Ahora hay diferencia entre lo que es la Senad de antes y es ahora, los resultados hablan por sí solos», señaló.
«Es fácil instalar, sin prueba alguna, que Hugo Batista y el comandante de Fuerzas Especiales (sobrino político del diputado abatido) son los que filtraron información. Lo que no es sostenible es que ellos manejan información sensible porque no es así», puntualizó.
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