Aseguró que dichas tareas les enseña a ser responsables, independientes y entender que el cuidado del hogar es una labor compartida, sin importar el género. También fortalece su autoestima y les da un sentido de pertenencia y contribución en el entorno familiar.
«De lo único que no estaré de acuerdo es en enviarlos solos a la despensa o supermercados. No se trata de esclavizar, se trata de enseñarlos a valorar las labores de la casa , el cual también es y será su espacio», concluyó el especialista.
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