Vera enfatizó que, a pesar de las condiciones adversas, la navegación seguirá siendo posible. Sin embargo, advirtió que las barcazas tendrán que ajustar su capacidad de carga. «Hemos sobrepasado límites históricos, hay que tomar conciencia de que el tema es preocupante. No hay lluvias ni predicciones de lluvia», afirmó.
Explicó que la situación actual plantea desafíos significativos para el transporte fluvial y podría impactar en la economía local, especialmente para aquellos sectores que dependen del comercio a través del río. Indicó que la falta de lluvias y la continuidad de esta tendencia podrían agravar aún más la situación en los próximos meses.
Deja una respuesta