“Para ellos, hacer un tren de 50 kilómetros es un ‘mita’i recreo’, el proyecto era llave en mano, con un interés que iba a rondar el 5% y que no íbamos a encontrar en otro lado. Era espectacular, Corea construía y operaba el tren”, expresó Rubin.
Ante la cancelación del acuerdo, el diputado no ocultó su decepción, y trajo a colación una serie de obras fallidas en Paraguay, como el metrobús o el acueducto del Chaco.
“Si vos me decís ‘nosotros’ nos vamos a encargar de construir y operar, tengo mis dudas. Si se vota hoy, yo voto en contra. Nosotros no sabemos hacer grandes proyectos, solo rutas y se destruyen meses”, fustigó.
Inclusive, apuntó que si la obra logra culminarse, la operatividad seguirá siendo un problema. “¿A qué privado le vamos a dar? ¿A Cetrapam? Me muero”, ironizó.
Finalmente, insistió en la importancia de generar un medio de transporte alternativo, con el fin de descongestionar el tráfico y brindarle calidad de vida a los cientos de miles de pobladores de Asunción y Central.
«Mario Abdo dejó la oportunidad de revivir nuestro legado y por lo visto Santiago Peña también. Es una decisión política, debemos cambiar lo que haga falta y ejecutémoslo ya”, sentenció Rubin.
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