Según Amarilla, desde el Ministerio de Desarrollo Social, sugirieron la implementación gradual, iniciando con los mayores de 80 años y luego ir descendiendo la edad, hasta llegar a los 65 años.
“Se van a incluir aproximadamente 40 mil personas por año, para que se vaya universalizando el beneficio”, concluyó.
De esta manera, el acceso al beneficio será universal (a partir de los 65 años), se eliminará el trámite del censo y la inscripción será automática, siempre y cuando se trate de personas que cumplan con los requisitos establecidos, como no percibir ningún salario público o privado, ni ser cotizantes del seguro social.
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