Según explicó Gómez, la zona boscosa es muy tupida, por lo que se hace imposible ingresar de manera convencional.
Por ese motivo, indicó que la prioridad es la legada de las máquinas topadoras y motopalas, para despejar el bosque y luchar contra los focos activos.
“Es un punto completamente distinto (al del último incendio), las complicaciones son el viento norte, y eso hace que el fuego corre más rápido, debemos estar muy atentos a esos cambios”, indicó.
Finalmente, enfatizó la importancia de las campañas de prevención, señalando que el 95% de los siniestros son provocados, ya sea para la limpieza de las estancias o por cazadores furtivos.
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