“Se requiere de una cantidad de lluvias muy superior al promedio, lo cual no está pronosticado. Durante los primeros meses del próximo año, seguiría con un bajo nivel”, indicó.
Consultado por una posible salida a la situación, en primer lugar, insistió en que se trata de un hecho histórico, inédito en los 120 años de registros.
Sin embargo, enfatizó que se pueden planificar inversiones para reducir el impacto negativo de este fenómeno, y que si bien pueden representar cifras altas, generarían una rentabilidad mucha más elevada.
“Cada pie de calado que puedan ganar o perder las embarcaciones, tienen un impacto. USD. 100 millones suena a mucho, aunque puede ser menos, pero las pérdidas para el sector en este tiempo, representan USD. 200 millones”, explicó.
Por último, pidió calma a la ciudadanía, señalando que no existe un peligro real de desabastecimiento, más allá de las dificultades existentes para la navegación.
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