«Estos militares compran armas y, días después, denuncian su robo como parte del esquema de tráfico», afirmó el Gral. Servin, quien enfatizó la gravedad de la situación.
Según sus declaraciones, se ha constatado que algunos uniformados reciben dinero por sus compras y se les instruye a borrar cualquier característica identificativa del armamento para evitar ser vinculados al delito.
La DIMABEL está llevando a cabo investigaciones exhaustivas para identificar a los responsables y desmantelar esta red.
El General Servin instó a la ciudadanía a colaborar con información que pueda ayudar a esclarecer estos hechos y reafirmó el compromiso de la institución para combatir la corrupción y el tráfico de armas. «No permitiremos que individuos deshonestos manchen el nombre de nuestras fuerzas armadas», concluyó.
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