El informe, divulgado recientemente, señala que la estabilidad económica se refleja en un bajo nivel de deuda pública y un crecimiento proyectado del 4,5% para 2024, aunque inferior al 4,7% del año anterior. Este crecimiento será impulsado por los sectores de manufactura y servicios, a pesar de los desafíos que enfrenta el país, como una gobernanza débil y vulnerabilidad ante choques climáticos.
A pesar de estas preocupaciones, Fitch resalta una mejora fiscal con una reducción esperada del déficit gubernamental al 2,6% del PIB en 2024. El gobierno ha incrementado la recaudación tributaria en un 21% en lo que va del año, lo que podría ayudar a cumplir con objetivos fiscales más ambiciosos sin aumentar impuestos.
La calificación también refleja el optimismo por importantes proyectos de inversión, como la planta de celulosa Paracel y el proyecto de fertilizantes Atome. Sin embargo, la creciente regulación sobre las ONG genera inquietudes sobre el impacto negativo en las libertades civiles y el ambiente democrático del país.
Factores clave de calificación
Calificaciones confirmadas, perspectiva estable:
Las calificaciones de Paraguay son buenas porque su historial de políticas económicas es generalmente prudente y consistente. Aunque la deuda del gobierno ha aumentado, sigue siendo baja comparada con otros países de calificación similar. Además, tiene buena liquidez externa. Sin embargo, las calificaciones están limitadas por problemas como una gobernanza débil, bajos ingresos, un mercado financiero local poco desarrollado y la vulnerabilidad a desastres climáticos.
Crecimiento resiliente:
Se espera que el crecimiento económico de Paraguay sea sólido, alcanzando un 4,5% en 2024, un poco menos que el 4,7% en 2023. Este crecimiento se debe a la recuperación en agricultura y electricidad en 2023 y a los sectores manufacturero y de servicios en 2024. Se prevé que continúe así hasta 2026. Dos grandes proyectos, la planta de celulosa Paracel y el proyecto de fertilizantes ATOME, impulsarán aún más el crecimiento.
Vulnerabilidad a los shocks climáticos:
Paraguay está diversificando su economía gracias a grandes inversiones, lo que podría ayudar a enfrentar los problemas climáticos. La producción vinculada a Brasil ha crecido mucho en los últimos años, pero el país sigue siendo vulnerable a fenómenos climáticos extremos como sequías. Actualmente, los niveles de agua del río Paraguay son muy bajos, lo que eleva los costos para los exportadores y puede causar problemas logísticos.
Mejora de la posición fiscal:
Se prevé que el déficit del gobierno central se reduzca al 2,6% del PIB en 2024. Esto se debe al aumento de ingresos y la liquidación de atrasos por la pandemia. Los impuestos han aumentado un 21% interanual gracias a mejoras administrativas. Las autoridades esperan reducir el déficit al 1,9% en 2025 y alcanzar el límite fiscal del 1,5% para 2026 sin aumentar impuestos.
Renegociación de Itaipú:
En mayo, Paraguay y Brasil acordaron aumentar las tarifas eléctricas en la represa de Itaipú en un 15,4%, lo que generará aproximadamente USD 650 millones más al año. Esta medida no afectará negativamente la consolidación fiscal porque la mayoría de esos ingresos se quedarán en Itaipú o se usarán para invertir en la empresa estatal ANDE. Así se reducirá la necesidad del gobierno de recortar gastos para cumplir con las reglas fiscales.
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