Según Mallada, este proyecto ha sido elaborado en secreto, lo que genera desconfianza y temor entre los involucrados. «Todo se torna muy raro y crea una sensación de temor porque es demasiado cerrado y oscuro», expresó.
«El transporte público está en terapia intensiva, con una enfermedad terminal», añadió.
Mallada enfatizó que el transporte público no debe ser tratado como una improvisación, sino como una «ciencia» que requiere un equilibrio financiero para evitar el colapso del sistema.
«Si no hay un equilibrio entre el gasto y la cantidad de pasajeros, se revienta el sistema», afirmó.
Además, propuso que el subsidio inmediato y directo al pasajero es fundamental para controlar la crisis actual del transporte. «El puntapié inicial para controlar esta enfermedad es a través del subsidio inmediato y directo al pasajero, que es algo que corresponde», indicó.

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