“Es una tranquilidad parcial, pero confiamos que va a ser definitiva, el juicio se inició en el 2014, y la decisión que tomamos durante mi presidencia, fue en el 2009”, relató Farías.
Recordó que todo inició con una empresa que prestaba el servicio de taxi aéreo sin mayores inconvenientes y con toda la documentación correspondiente, pero aseguró que al intentar ofrecer vuelos de mayor capacidad y distancia recorrida, no cumplieron con las condiciones técnicas para garantizar la seguridad de los eventuales pasajeros.
“Dos meses antes de que yo asumiera, trajeron una aeronave vetusta que no estaba en condiciones, y con eso y todo llevaron aficionados a un partido en Montevideo, pero no pudo tomar tomar altura y tuvo que regresar”, contó Farías.
Tras este episodio, sostuvo que la empresa no cumplió con los requerimientos exigidos, lo que comenzó la batalla legal, la cual, aparentemente, llegó a su fin, a la espera de una posible nueva apelación de la empresa.
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