“Siempre prendía la radio y lo escuchaba, tenía una gran fortaleza. Fuimos compañeros de colegio, de facultad, defendía sus posiciones con mucha vehemencia y era una persona muy íntegra desde el punto de vista intelectual”, destacó Filizzola.
Además, enfatizó la facilidad que tenía el doctor para comunicar conceptos complejos en palabras simples.
“Gran parte de la literatura que se estudia en las universidades son trabajos que él escribió, hablaba de cosas difíciles pero de manera sencilla. Cualquier duda de un profesional o de algún estudiante, podía ser resuelta con sus libros amenos de leer y con ejemplos prácticos. Es una gran perdida en todos los sentidos”, finalizó.
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