“Lo que hay que entender es que la aplicación debe tener en cuenta la gradualidad. Si el bien jurídico más protegido es la vida de una persona, cómo aquel que comete otros delitos va a tener también la misma condena. Entonces si la pena es alta, le va a matar nomás a la víctima”, sostuvo Amarilla.
En caso de promulgarse la propuesta, señaló que otros delitos como conducir alcoholizado o la venta de estupefacientes, recibirían el mismo trato, las cárceles se llenarían y no se haría una distinción con los casos de homicidio, yendo en detrimento del sistema penal.
“Hay que hacer un estudio mucho más amplio si vamos a retocar el código, o sino se va a desnaturalizar el proceso”, remató.
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