Según el uniformado, los filtros de seguridad establecidos por las fuerzas policiales de Argentina y Brasil desarrollaron un trabajo clave, mientras que, una vez que los visitantes llegaron al país, se dispuso un fuerte dispositivo de seguridad en la zona fronteriza y en los alrededor de La Nueva Olla.
“El aforo del estadio fue prácticamente cubierto, con la hinchada de Racing superando los 30.000, los de Cruzeiro más de 4.000 y el resto ocupado por las autoridades y los invitados especiales”, explicó.
Por otra parte, Benítez indicó que 11 brasileños fueron demorados por encontrarse en estado etílico, pero horas después se dispuso su liberación.
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