Esta decisión marca un punto de inflexión en la administración de los recursos humanos de la institución, teniendo en cuenta que el referido formulario, es ampliamente cuestionado por facilitar prácticas irregulares como el planillerismo.
Blanca Fernández Baruja, ahora exfuncionaria de la Cámara de Diputados, fue captada trabajando en su despensa cuando debía cumplir horario en la sede legislativa, donde percibía un salario mensual de G. 4.500.000.
Latorre informó que la medida forma parte de un plan más amplio que incluye la reforma del Reglamento Interno de la Cámara de Diputados, diseñado para garantizar un control más riguroso sobre el desempeño de los funcionarios públicos.
“Yo no quiero planilleros en la Cámara de Diputados; todo lo que tiene un principio tiene un final, y con nosotros el formulario F4 termina; estoy convencido de que este instrumento nos impide un correcto control de los recursos humanos”, señaló el presidente Latorre al detallar la decisión.
Destacó, por otro lado, que durante su gestión se han abierto sumarios a más de 30 funcionarios, resultando en la desvinculación de cinco. Subrayó que esta política continuará para garantizar el buen uso de los recursos humanos en la institución.
En el mismo sentido, defendió la gestión de la Cámara de Diputados en materia de transparencia, recordando que cumple al 100% con sus obligaciones en los portales de acceso público y que ha sido reconocida por el Viceministerio de Capital Humano y la Contraloría General de la República.
En ese sentido, lamentó lo que calificó como una “mirada selectiva” de ciertos sectores de la prensa hacia las actividades del Congreso Nacional, enfatizando que los problemas como el nepotismo o el planillerismo no son exclusivos de este ámbito.
Por último, reiteró su compromiso de impulsar las reformas que hagan falta en la Cámara de Diputados, en el entendimiento que las mismas se convertirán en una gestión más responsable y alineada con los principios del servicio público.
Fuente: Cámara de Diputados

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