El joven piloto, que en septiembre también había ganado el Sprint Race de Bakú, demostró que nada lo detiene. «Muchos no creían, se dijeron muchas cosas, pero un paraguayo no se rinde. Se motiva de lo negativo y lo vuelve positivo», expresó.
Con esta victoria, Duerksen sumó 25 puntos a su cuenta, alcanzando un total de 87 puntos y posicionándose entre los primeros diez pilotos en la clasificación general de la Fórmula 2.
«Esta victoria va dedicada a Dios, a mi familia, mi equipo, mis patrocinadores y a todos mis seguidores. No había mejor forma de cerrar el año que de esta manera», agregó el piloto, quien tiene la mirada puesta en la Fórmula 1.
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