«Los fuertes vientos provocaron que los tarugos se soltaran y el material cayera», explicó Squef, quien también informó que el edificio no está actualmente ocupado. A pesar de los daños, el subcontratista aseguró que su equipo se hará cargo de las reparaciones necesarias.
Squef mencionó que ya han retirado los materiales caídos y colocado una malla de seguridad para prevenir accidentes. Además, confía en que, si el mal tiempo cesa, las reparaciones podrían completarse en un plazo de dos días.
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