«Estamos preocupados por la gran cantidad de pacientes que llegan con graves quemaduras, especialmente en niños», advirtió el Dr. Zaputovich. La ocupación de camas en el CENQUER se mantiene entre el 80% y 100%, reflejando la constante demanda de atención.
El director también mencionó que los casos complicados aumentaron desde la pandemia, cuando los eventos domésticos se volvieron más frecuentes. «Cada paciente con quemaduras cuesta entre G. 15 a 20 millones por día al Estado paraguayo», explicó.
Para mitigar el impacto educativo en los pequeños internados, implementaron un aula hospitalaria. Además, el Dr. Zaputovich alertó sobre los riesgos asociados al uso de material pirotécnico durante las festividades. Si bien ha habido una ligera disminución en su uso, los accidentes domésticos siguen siendo comunes. «Un segundo de descuido puede equivaler a meses de internación», concluyó.
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