Nacido el 8 de enero de 1935, la primera vez que Elvis había subido a un escenario para un concurso en el que quedó en quinto lugar, tenía apenas 10 años.
Había cantado Old Shep subido a un banquito para poder alcanzar el micrófono. Después de eso le regalaron su primera guitarra. Y, cuando su familia se mudó a Memphis, Tennessee, empezó a soñar con su carrera artística, desafiando a las profesoras de música que le decían que no tenía ninguna condición para el canto.
En 1953, invirtió sus ahorros para grabar un acetato en Sun Records con dos temas, My Happiness y That’s When Your Heartaches Begin. Y el resto es historia conocida.La iglesia católica lo llegó a señalar como “un peligro para la seguridad de los Estados Unidos” por despertar pasiones descontroladas en las adolescentes.
Cambió tanto la manera de vestirse como la forma de hablar de los jóvenes de su época. Y, como si esto fuera poco, se consagró como una máquina de facturar.
Desde entonces hasta el día de hoy, muchos quisieron ser Elvis. Y se dan el gusto de imitarlo, aunque sea, por un ratito.

Deja una respuesta