Caso Bower:  «Me dijo que tenía que confesar que Oviedo había matado a Argaña», declara Appleyard

«Mi testimonio seguramente pesó en el caso. La tortura no fue solo física, a veces la psicológica es de un grado mucho mayor que la física», declaró Appleyard.

Recordó cómo, en su calidad de senador, fue encarcelado, enfrentando no solo el deterioro de su salud, sino también la presión de confesar un crimen que, según él, no había ocurrido de esa manera. 

«El Dr. Bower tenía una especie de obsesión de ser Rambo. Formó un equipo muy particular y se creían dueños del mundo», comentó Appleyard, describiendo a Bower como alguien con delirios de grandeza.

El exsenador explicó que, mientras estaba en prisión y en mal estado de salud, Bower le sugirió que debía confesar que Oviedo había matado a Argaña para ser trasladado a un hospital.

«Me pareció una cosa traída de los pelos, una locura. Le dije que bajo ningún sentido iba a decir eso. Se retiró y después me trasladaron al hospital. Eso se llama tortura psicológica», expresó Appleyard.

 


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