«Volvía de un juicio oral y vi una figura humana que se levantaba y caía bajo una nube. Me di cuenta que era un ataque», narró Mendoza.
El abogado describió la angustia de intentar ayudar: «Abrí un poco la ventana porque soy alérgico y le gritaba que subiera al vehículo. Fueron cuatro minutos de impotencia, no sabía qué hacer», explicó.
A pesar de su esfuerzo, el impacto del momento lo sigue marcando: «Hasta hoy sueño con eso», confesó. La joven fue auxiliada finalmente, aunque no se precisó su estado tras el incidente.
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