Chris Pratt no tiene reparos en reconocer que su vínculo con el teléfono móvil ha cruzado la línea de lo saludable. “Tengo una adicción dolorosísima al teléfono, es un problema”, confesó el actor en la rueda de prensa.
A pesar de reconocer los avances tecnológicos y sus beneficios, Pratt señaló lo difícil que resulta encontrar un equilibrio en un mundo digital que constantemente demanda su atención. “Solo tengo una cantidad finita de atención y necesito tener cuidado de no dedicarla toda a algo que es esencialmente una forma nociva de tecnología bajo el paraguas de todas las cosas que la tecnología puede hacer”, explicó el actor.
Pratt, quien también es padre de cuatro hijos, manifestó su preocupación por el impacto que la tecnología tiene en las nuevas generaciones, a las que intenta educar para que mantengan una relación más sana con las pantallas.
Sin embargo, en su propio caso, la realidad es diferente. Como ejemplo de su dependencia, el actor mencionó las horas que puede pasar en redes sociales, una actividad que, en lugar de brindarle satisfacción, solo lo lleva a “perder sueño”.
El actor, a pesar de tomarlo con algo de humor, no restó importancia al problema, incluso bromeando sobre la necesidad de ingresar a un centro de rehabilitación para desintoxicarse de su adicción a la tecnología. “Mi relación con la tecnología es un poco como una droga”, expresó.
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