Rojas señaló que no se recibió una denuncia formal por parte de las autoridades de la institución educativa en tiempo y forma, y expresó su sospecha de que el incidente fue orquestado con «mala intención» para dañar el programa Hambre Cero. «Esto perjudica enormemente el esfuerzo que se está haciendo», afirmó.
También sugirió la posible intervención de «actores externos» que habrían presionado a la directora de la escuela para realizar la denuncia. «Estamos tratando de tener informaciones precisas para acusar. Pensamos que hubo actores externos que cooperaron para que esto se dé», agregó.
El ministro reveló que, hasta el momento, no pudieron acceder a las grabaciones de las cámaras de circuito cerrado instaladas en la institución, las cuales podrían aclarar lo ocurrido. «Según las informaciones que manejamos, hay cámaras y habría posibilidades de que hoy nos puedan facilitar. Eso nos ayudaría mucho», indicó. Además, mencionó que cuentan con datos preliminares que apuntan a que algunos padres de alumnos habrían manipulado los alimentos, trasladando restos de comida en baldes.
Por otro lado, Rojas comentó que durante una reunión de ministros celebrada el miércoles, el presidente Santiago Peña les dio una «bajada de línea» contundente. «El proceso de luna de miel se terminó. Pidió que se revise los equipos de cada institución y si nos damos cuenta de que no están respondiendo, que se hagan los cambios», relató el ministro.
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