El exarquero, señaló que su hijo, cuando era pequeño, tenía mucha habilidad de gambeta; sin embargo, en aquella época la obligación de jugar a un toque, le sacó esa sagacidad.
“De chiquito era más habilidoso, se sacaba tres de encima fácilmente. Pero después vino la fiebre de Guardiola que era jugar a un toque y le sacaron esa impronta”, puntualizó.
Comentó además que había entrenadores que lo amenazaban, con que si no jugaba a un toque, lo sacaban.
“Había técnicos que le decían ‘toca o te cambio’ y ya no jugaba como en el potrero”, mencionó.
“A muchos se le saca esa impronta y es por eso que cada vez tenemos jugadores menos hábiles”, aseveró Rolando Galarza, papá de Matías Galarza.

Deja una respuesta