González señaló que la interrupción de las tratativas, aunque podría ser ventajosa para el país vecino, funciona como una señal inequívoca de descontento por parte del Gobierno paraguayo. “Puede beneficiar al Brasil, pero es una manera clara de demostrar la molestia del Paraguay”, afirmó el exdiplomático.
El excanciller destacó que esta suspensión envía “un mensaje claro” en el marco de las negociaciones con Brasil, pero advirtió sobre las posibles consecuencias de prolongar esta postura. “Se está dando un mensaje claro en este momento y se tienen que ver otras medidas en su caso, considerando que la demora puede afectar nuestra posición”, expresó González, subrayando la necesidad de evaluar estrategias adicionales para no debilitar los intereses de Paraguay en el proceso.
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