A criterio del letrado, la causa se enmarca en los hechos considerados como “actividades peligrosas” y “exposición al peligro”.
En ese sentido, argumentó que lo citado protege la seguridad colectiva de las personas, ya sea un transeúnte, trabajador u otra persona que pudo haberse encontrado en el lugar.
«Las dos personas que terminaron falleciendo en el lugar nunca fueron advertidas de ningún tipo de riesgo. Es más, el guardia le dejó la llave de la piecita que había y que entraron con autorización. Ya estaban ahí hace más de un mes», relató Aquino.
«Aquí no debatimos en el ámbito civil, sino en lo penal. Para el Derecho Penal el representante del edificio en ese momento fue el sereno. Si los dueños sabían o no que ellas (víctimas fatales) se quedaban ahí es irrelevante», agregó.
Finalmente, el letrado argumentó que no se juzga el posible dolo de los denunciados, sino que “se habla de negligencia, lo cual es un componente de la culpa”.
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