La vida de Lolo, un caniche de pelaje blanco, volvió a empezar hace seis años, cuando Carolina Cervasio impidió que la mujer que lo había comprado en un criadero de Pilar lo mandara a “dormir”. “¡No camina!”, le dijo aquella noche por teléfono, como única justificación, cuando le exigía que fuera a buscarlo para sacrificarlo. Espantada por lo que escuchaba, Carolina no pudo contenerse y, aunque sabía que se trataba de una mujer mayor, la insultó con todo lo que le vino a la mente.
“Sé que le falté el respeto, pero quería que yo me ocupara de matar al perro porque no podía caminar”, explica la mujer, con la voz quebrada al recordar ese momento. Carolina es conocida en Junín por rescatar perros, en especial aquellos con enfermedades o malformaciones, los que nadie más quiere.
Actualmente convive con diez perros a los que decidió darles una segunda oportunidad y una vida digna. “Vivimos todos juntos adentro de mi casa y somos felices”, dice, y reafirma que “eso es lo más importante”.
Fuente: Infobae.com

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