“Yo imagino que es pesadísimo (el cargo), nadie que está en sus sanos puede querer esa tarea. Ser arzobispo de Rabat, una comunidad pequeña en cuanto al número de cristianos, pero grande en lo que refiere a la extensión en kilómetros, es un peso con el cual ya me siento desbordado a veces”, manifestó.
¿Quién será el próximo papa?
Consultado por la inminente elección del nuevo líder de la Iglesia Católica, López prefirió desmarcarse de las especulaciones, alegando que no cuentan “con ningún valor” y que participará del Cónclave sin ningún tipo de condicionamientos “dejando al Espíritu Santo que haga su trabajo”.
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