Uno de los cambios más llamativos es que esta función se activa por defecto: si subes un vídeo en inglés, YouTube lo doblará automáticamente a varios idiomas, entre ellos español, francés, alemán, hindi, indonesio, italiano, japonés y portugués. Si el vídeo está en alguno de esos idiomas, se generará una versión en inglés. El objetivo, según la compañía, es «romper las barreras del idioma».
Pero si el creador prefiere no utilizar esta función, puede desactivarla siguiendo unos pasos concretos: entrar en YouTube Studio desde el ordenador y seguir esta ruta: Configuración > Ajustes de subida > Configuración avanzada. Allí hay que desmarcar la casilla ‘Permitir doblaje automático’ y pulsar en Guardar. La gestión de esta función, además, solo puede hacerse desde YouTube Studio en ordenador, y permite incluso revisar manualmente los doblajes antes de publicarlos si se desea un mayor control del resultado.
YouTube admite que la tecnología aún tiene margen de mejora. Las traducciones pueden no ser exactas y la voz generada puede no representar fielmente al autor. De hecho, la propia compañía reconoce que la entonación, el tono emocional y ciertos matices culturales no siempre se trasladan correctamente. La base de esta función está en la tecnología de Google DeepMind y Google Translate, pero incluso con esa infraestructura de fondo, no todos los vídeos pueden doblarse con éxito. Factores como el acento original, el ruido de fondo, el uso de jerga o incluso los nombres propios pueden afectar la calidad del doblaje.

Deja una respuesta