El experto señaló que esto se debe al hecho de que el sistema español depende en gran medida de fuentes de energía solar y de aéreo generadores, es decir, utilizando energías del viento, y que la energía que se produce se inyecta a una red eléctrica utilizando dispositivos electrónicos sensibles a perturbaciones.
«Al ser sensibles, reaccionan cuando sienten perturbaciones y cuando no pueden responder, se desconectan. Lo que pasó es que se desconectaron 10 mil megavatios, de los 31 mil que tiene España», manifestó.
«Esto produjo un efecto en cascada y se desconectaron inclusive centrales nucleares y algunas centrales de generación con gas natural», remató.
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