La inflación alcanzó un máximo del 11% en octubre de 2022 y, aunque se ha moderado, los precios de productos como la comida para mascotas se mantienen un 25% más altos que antes de la pandemia. Este aumento en los costos afecta la capacidad de los propietarios para cubrir gastos básicos como alimentación, atención veterinaria y accesorios.
Refugios de animales, como el centro Mayhew en Londres, han recibido un número creciente de mascotas abandonadas, incluyendo perros, gatos, conejos y aves. El personal de estos centros señala que muchos dueños enfrentan la difícil decisión de priorizar sus propias necesidades básicas sobre el cuidado de sus animales.
La pandemia de COVID-19 y los confinamientos provocaron un aumento en la adopción de mascotas, seguido por un incremento en los abandonos cuando las personas retomaron sus actividades habituales. El principal factor actual para estos abandonos es la crisis económica y la pérdida de poder adquisitivo, que limita la capacidad para costear tratamientos veterinarios y otros cuidados necesarios.
Fuente: rfi

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